
Ráfaga de aire que recorres sigilosa,
La ciudad virgen que hoy a ti abre sus ojos,
Llévate contigo el dolor de mi alma,
Llévate también estás cartas vacías.
Pero deja mis recuerdos intactos e indelebles,
Escritos a mano en mi piel rosácea,
Esos que un día alumbraron constantes
La ilusión perdida en mis ojos quejumbrosos
Dicen que el mar arrastra la vida,
Insoportables cadenas ligadas a la esencia,
De esa que un día fui yo,
Y hoy se desvanece entre arenas movedizas.
Ráfaga de aire que recorres sigilosa,
Llévame contigo en tu trayecto,
Traigo en las maletas queso y vino tinto,
Para brindar por los males de un mundo incoherente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario